March 7, 2019 Susana Inga

Las mujeres jugamos videojuegos

Cuando me preguntan sobre mis hobbies, casi siempre se sorprenden cuando digo que me gustan los videojuegos y, la verdad, no entiendo por qué. Para mí, los videojuegos son una forma de entretenimiento más, indistintamente de edad, ocupación o sexo. Yo comencé a jugar con mi hermana y mis primos desde los 10 añosy ahora sigo jugando con amigos en mis tiempos libres.

En sus inicios, los videojuegos fueron creados para un público masculino, por lo que sus características buscaba captar la atención de los chicos (Belli y Lopez, 2008); sin embargo, a medida que fueron avanzando los años, más mujeres (como yo) nos fuimos interesando en este divertido pasatiempo, a tal punto que hoy en día en Estados Unidos, el 45% de usuarios de videojuegos son mujeres (ESA, 2018).

Las estadísticas anteriores, sumada a mi afición por estos juegos y a mi carrera (estaba terminando psicología y me tocaba el gran reto de hacer la tesis), me llevaron a realizar una investigación sobre el tema ¿Qué motiva a las mujeres a jugar videojuegos? Para esto, tuve el apoyo de otras gamers que jugaban dos juegos de la categoría “MOBA”: DOTA 2 y League of Legends. A continuación, les comparto la primera parte de los resultados:

En primer lugar, las mujeres jugamos videojuegos porque nos divierten y forman parte de nuestros hobbies. Esto es lo que se llama, en psicología, “Motivación Intrínseca”, nosotras elegimos jugar porque disfrutamos la actividad en sí  (Ryan y Deci, 2000), lo hacemos porque la actividad misma nos hace sentir felices; nos ayuda a distraernos del día a día, del estudio, el trabajo, la discusión con tu novio… Básicamente, la principal razón es que nos gusta y punto.

Una segunda razón que aparece en nosotras, tiene que ver con el componente social – o relacional, si nos queremos poner técnicas (Ryan y Deci, 2000) – que tienen los videojuegos, sobre todo ahora. Nos gusta compartir este tiempo con amigos, familiares, hermanos y pareja; lo que permite fortalecer los vínculos que tenemos con ellos. Además de afianzar las relaciones que ya tenemos, nos permite conocer nuevas personas con un interés en común. Actualmente, los eventos y campeonatos de videojuegos generan que la comunidad se junte, se conozcan de manera no virtual (por fin le puedes poner cara a “TruLof”) y se creen amistades.

Como tercer motivo importante, aparece lo que llamamos competencia (Ryan y Deci, 2000). Y no me refiero a la competencia donde uno gana y otro pierde (aunque también existe), me refiero a volverme “competente”, ser buena en algo. Los videojuegos nos plantean distintos retos con un nivel adecuado para nuestras habilidades, y nos encanta superar esos retos y que aparezcan otros; en el caso de las chicas que entrevisté, el aprender a usar un nuevo héroe, cumplir mejor el rol en tu equipo o subir de nivel eran metas que iban alcanzando poco a poco.

Entonces, las mujeres jugamos videojuegos porque nos divierten, nos permiten fortalecer las relaciones que tenemos y generar otras, y, por último, nos plantean retos interesantes y nuevos que queremos cumplir. No veo mucha diferencia con los hombres, la verdad. ¿Ustedes tienen otras razones para jugar? Yo antes respondía que era porque me gustaban y punto, lo voy a seguir haciendo, pero ahora tengo una tesis que lo respalda.

Referencias:

  • Ameneiros, A. & Ricoy, M. (2015) Los videojuegos en la adolescencia: prácticas y     polémicas asociadas. Revista de estudios e investigación en psicología y educación 13, 113-119. DOI: 10.17979/reipe.2015.0.13.451
  • Belli, S. & Lopez, C. (2008) Breve historia de los videojuegos. Athenea Digital 10 (14),159 – 179. Recuperado de http://psicologiasocial.uab.cat/joventic/es/webfm_send/51
  • Entertainment Software Rating Board & The NPD Group (2018) Essential facts about the computer and videogame industry. Entertainment Software Association 11, 1- 11. Recuperado de http://www.theesa.com/wp-content/uploads/2018/05/EF2018_FINAL.pdf
  • Inga, S. (2019) La motivación de las mujeres hacia la práctica de videojuegos: un estudio cualitativo (Tesis en sustentación). Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, Lima, Perú.
  • Ryan, R. & Deci, E. (2000) Self-Determination Theory and the Facilitation of Intrinsic Motivation, Social Development, and Well-being. The American psychologist. 55. 68-78. DOI:10.1037/0003-066X.55.1.68.
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